07.09.2006
La situación en Caldas de Reis mejora significativamente
El viernes 1 de Septiembre de 2006 las instalaciones del distribuidor químico Brenntag en Caldas de Reis, resultaron casi completamente destruidas a consecuencia de un incendio. Aunque inicialmente la contaminación producida fue arrastrada al río cercano por el agua utilizada para extinguir el incendio, la rápida actuación conjunta de las autoridades locales y los servicios de lucha contra incendios, en colaboración con el personal de Brenntag, han puesto la situación bajo control. Según unas declaraciones realizadas hoy por Manuel Vázquez, Conselleiro de Medioambiente de la Xunta de Galicia, el agua está ya limpia y es apta para el consumo.
Una serie de diques fueron construidos para recoger el agua contaminada en balsas, permitiendo que el agua no contaminada fluyera a su alrededor. El agua contaminada que se recoge en las balsas es sometida a un proceso de purificación en tres fases, en el que se utiliza carbón activo, oxígeno y filtros de arena. Según los análisis llevados a cabo por la Consellería de Pesca, el sistema de contención de la contaminación con diques ha resultado un éxito y no se ha producido un deterioro del lecho pesquero de la costa Gallega.
Por otra parte, los trabajos de limpieza progresan en las instalaciones de Brenntag, donde empresas contratadas al efecto están procediendo a la eliminación de los vestigios del fuego. Brenntag llevaba 23 años operando en Caldas de Reis. Este mismo año, las autoridades competentes renovaron los permisos para el almacenamiento de productos químicos. Mientras que las instalaciones se someten a las operaciones de limpieza y recuperación, Brenntag está tomando todas las medidas necesarias para asegurar la continuación del suministro a los clientes atendidos anteriormente desde las instalaciones de Caldas.
Las muestras de agua del Umia tomadas por las autoridades el pasado lunes contenían elevados niveles de tolueno, xileno y estireno, debido a que el agua utilizada para la extinción del incendio alcanzó el río. El miércoles, los valores habían descendido considerablemente, con respecto a las primeras lecturas. Muestras tomadas del agua que fluía desde las balsas de tratamiento mostraban una calidad segura y las autoridades responsables acordaron redirigir el agua purificada de nuevo al río.
Recientemente, Daniel Pithois, miembro del Comité Ejecutivo de Brenntag y responsable de operaciones en Europa, visitó las instalaciones para asegurar que Brenntag estaba respondiendo con diligencia ante todas las situaciones creadas por este lamentable suceso. Pithois expresó su gratitud a los servicios de emergencia y a las autoridades locales por su gran apoyo y excelente cooperación. También agradeció a los empleados de Brenntag que contribuyeron con su experiencia y con su trabajo ininterrumpido para agilizar el proceso de recuperación.
